Planificación de los embarazos

 

Introducción

La mayoría de las mujeres saben que deben tener cuidado especial de sí mismas cuando están embarazadas. Eso significa comer bien, conseguir suficiente descanso y cambiar los hábitos potencialmente nocivos como el fumar y el beber alcohol. La mayoría de las mujeres embarazadas también saben que también es importante empezar la atención prenatal regular al primer signo de embarazo.

Lo que muchos quizás no saben es que una mujer puede tomar medidas antes de que conciba para mejorar sus oportunidades de tener un bebé sano. Estas incluyen: visitando a su proveedor(a) de atención de salud para un chequeo de pre-embarazo; adoptando un modo de vida sano; y tomando la vitamina B ácido fólico diariamente. Entonces, si una mujer piensa que está lista para tener un bebé, debe pensar por adelantado. Dado que muchos embarazos no son planificados, es importante para todas las mujeres de edad fecunda tomar estas medidas.

¿Cómo puede mejorar la salud del bebé tomando ácido fólico?

Las etapas más cruciales en el desarrollo de un bebé ocurrirán antes de que una mujer pueda darse cuenta de que está embarazada. Daños de ciertas infecciones o enfermedades, de drogas, de alcohol, de deficiencias nutricionales y de riesgos ambientales pueden reducirse al mínimo si precauciones se toman temprano.

Una mujer puede ayudar a prevenir ciertos defectos congénitos del cerebro y de la médula espinal -llamados defectos del tubo neural (NTDs, neural tube defects)- al empezar a tomar la vitamina B ácido fólico antes de que se embaraze. El Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos [U.S. Public Health Service] y la Fundación de Defectos de Nacimiento de March of Dimes [March of Dimes Birth Defects Foundation] recomiendan que todas las mujeres de edad fecunda consuman 400 microgramos de ácido fólico cada día. Buenas fuentes naturales de ácido fólico incluyen el jugo de naranja, las verduras frondosas, los frijoles, los guisantes, el hígado y los cereales de desayuno fortificados. En marzo de 1996, la Administración Federal de Alimentos y Medicamentos [Federal Food and Drug Administration] ordenó que todos los granos enriquecidos -incluyendo harina, cornmeal, pasta alimenticia y arroz- se fortificaran con ácido fólico a más tardar el 1 de enero de 1998. La manera más segura de obtener la cantidad recomendada de ácido fólico es comer una dieta saludable y tomar un suplemento de multivitamina todos los días.

Estudios revelan que el ácido fólico reduce por 50 a 70 por ciento el riesgo de la espina bífida (espina dorsal abierta) y de la anencefalia (un defecto letal que incluye el cerebro y el cráneo) y de los defectos congénitos relacionados. Es importante empezar a tomar el ácido fólico al menos un mes antes de quedarse embarazada, ya que estos defectos se desarrollan en el primer mes después de la concepción.

Una mujer que ya ha tenido un bebé con un NTD puede reducir su riesgo de una recidiva con tomar una dosis mayor de ácido fólico. Su proveedor(a) de atención de salud puede recomendar que tome 4 mg de ácido fólico desde al menos un mes antes del embarazo hasta los primeros tres meses de embarazo. Estudios revelan que esta cantidad reduce las recidivas por más de 70 por ciento.

Un estudio reciente también indica que el ácido fólico puede ayudar a prevenir fisuras orales (labio partido y palatosquisis, o fisuras del paladar).

 

   ¿Qué tan importante es un chequeo de preembarazo?

"La visita de pre-embarazo puede ser la única visita de atención de salud más importante considerada en el contexto de su efecto sobre el embarazo", según un informe de 1989 de un panel de expertos federal sobre la atención prenatal. El panel recomendó que una mujer visitara a su proveedor(a) de atención de salud por lo menos una vez antes de la concepción.

Una visita de pre-embarazo es especialmente importante si una mujer ha tenido un problema con un embarazo anterior, como un aborto espontáneo o un parto pretérmino. La causa del problema a menudo puede diagnosticarse y tratarse, para que su próximo embarazo tenga probabilidad de ser uno saludable. Tal visita es crucial si una mujer tiene un problema de la salud crónico, como la diabetes, la cual puede aumentar su riesgo de tener un bebé con defectos congénitos.

Como parte de la visita de pre-embarazo, a una mujer se le harán preguntas acerca de sus antecedentes médicos, embarazos pasados y modo de vida. Este es el momento para hacer preguntas y tratar cualquier inquietud que se pueda tener, como si los medicamentos tomados son seguros durante el embarazo o si el lugar de trabajo o los pasatiempos la exponen a riesgos potenciales.

Antes del embarazo es el mejor momento para una mujer evaluar su salud. Entre mejor esté ella de salud antes de la concepción, mejores serán sus oportunidades para tener un embarazo saludable, y un bebé sano.

 

   ¿Qué problemas pueden ser identificados por una visita de pre-embarazo?

Exámenes selectivos de infecciones, enfermedades transmitidas sexualmente u de otros riesgos de salud pueden hacerse antes del embarazo, para que las enfermedades existentes puedan tratarse antes de la concepción. Los análisis de sangre pueden medir la inmunidad a las infecciones que podrían causar retraso mental y otros defectos congénitos cuando contraídas por una mujer embarazada. Estas incluyen:

  Rubéola
Una mujer no inmune a la rubéola (sarampión alemán) puede vacunarse antes del embarazo, aunque la concepción debe retardarse por tres meses después de la vacunación.
 
  Toxoplasmosis
Algunos proveedores de atención de salud examinan para la inmunidad a la toxoplasmosis, una infección parasitaria leve que seriamente puede afectar a un feto. Al menos que la mujer sepa que ella es inmune, debe evitar fuentes sabidas de infección, como comiendo carne poco cocida o cruda, o manejando el desperdicio de los gatos.
 
  Hepatitis B
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades [Centers for Disease Control and Prevention] recomiendan que todas las mujeres embarazadas se examinen para la hepatitis B. Los lactantes no tratados de las madres infectadas tienen un riesgo de cerca de 50 por ciento de contraer el virus, que comúnmente da lugar a la enfermedad hepática y al cáncer en la edad adulta. Aunque la inmunización y el tratamiento inmediato después del nacimiento generalmente pueden prevenir la infección en el bebé, el examen selectivo antes del embarazo puede ayudar a las mujeres no infectadas, especialmente a aquellas en alto riesgo (por ejemplo, las trabajadoras de salud que manejan la sangre), conseguir la protección mediante la vacunación.
 
Varicela
Las mujeres no inmunes a la varicela pueden vacunarse antes del embarazo. Así como con la vacuna contra la rubéola, la concepción debe aplazarse por tres meses después de la vacunación.
 
Otras infecciones
Un(a) proveedor(a) de atención de salud también puede examinar para ciertas infecciones vaginales y en las vías urinarias que pueden aumentar el riesgo del parto prematuro.

Las mujeres que están seriamente sobrepeso deben conseguir ayuda para perder de peso de su proveedor(a) de atención de salud antes de que se pongan encinta. Dos nuevos estudios publicados en la Revista de la Asociación de Médicos de EE.UU. [Journal of the American Medical Association] encontraron que las mujeres obesas son dos a cuatro veces más probables de tener a un bebé con un defecto del tubo neural que las mujeres quienes no están significativamente sobrepeso.

Una visita de pre-embarazo también puede incluir una discusión de las enfermedades hereditarias que pueden pasarse al bebé. Los análisis de sangre pueden identificar a los portadores de varios trastornos graves, incluyendo:

El examen selectivo del portador antes del embarazo puede reasegurar a una pareja que sus hijos no están en mayor riesgo para una enfermedad hereditaria específica. También puede permitir a los portadores más tiempo para tratar sus opciones y tomar decisiones acerca de los pasos adicionales, como el diagnóstico prenatal. Los defectos cromosómicos relacionados con la edad como el síndrome de Down [mongolismo] también deben tratarse si la mujer tiene 30 años de edad o más.

Si una mujer está preocupada acerca de un trastorno genético, también puede querer consultar con un(a) consejero(a) genético(a) antes de la concepción.

 

   ¿Qué otras enfermedades maternas pueden dañar a un feto?

Las enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión, el lupus eritematoso sistémico y la epilepsia pueden plantear riesgos tanto para la madre como para el bebé. El comienzo de atención experta antes del embarazo ayuda a reducir estos riesgos.

Diabetes
Las mujeres con diabetes insulinodependiente mal controlada tienen una mayor riesgo de cuatro-a-seis mayor de tener a un bebé con defectos congénitos que las mujeres no diabéticas y un mayor riesgo del aborto espontáneo. Pero si el azúcar sanguíneo está bien controlado antes y durante el embarazo, las oportunidades para dar a luz a un bebé sano son excelentes.
 
Presión arterial alta
Una mujer con presión arterial alta crónica está en mayor riesgo de las complicaciones de embarazo, incluyendo problemas placentarios y retardo del crecimiento fetal. Es importante para un(a) proveedor(a) de atención de salud saber qué tan severa la presión arterial alta de una mujer es antes del embarazo, para determinar el mejor curso del tratamiento durante el embarazo. Conforme ciertos medicamentos para la presión arterial alta se consideran más seguros que otros durante el embarazo, el(la) proveedor(a) puede recomendar cambiar la medicación antes de que una mujer intente concebir.
 
Lupus eritomatoso sistémico (SLE, systemic lupus erythematosus)
Este trastorno autoinmune -en el qué el cuerpo ataca sus propios tejidos- puede causar síntomas similares a la artritis, la enfermedad renal, las erupciones cutáneas y a otros problemas. Durante el embarazo, SLE aumenta el riesgo del aborto espontáneo o del parto pretérmino. Sin embargo, si los síntomas de SLE han estado inactivos durante por lo menos seis meses, una mujer afectada tiene probabilidad de tener un embarazo saludable. La atención preconceptiva permite planear la sincronización más segura de su embarazo. Una mujer con SLE también puede necesitar alterar sus medicamentos.
 
Crisis convulsivas
Algunos medicamentos empleados para controlar las crisis convulsivas aumentan el riesgo de los defectos congénitos. Durante una visita de pre-embarazo, un(a) proveedor(a) de atención de salud puede evaluar si descontinuar la farmacoterapia totalmente, ajustar la dosis o cambiar a un medicamento más seguro. Una mujer nunca debe dejar de tomar los medicamentos para las crisis convulsiva sin preguntarle a su proveedor(a), ya que las crisis convulsivas mismas pueden dañar a un feto.
 
Fenilcetonuria (PKU)
Es crucial para las mujeres con este error heredado de la química corporal seguir cuidadosamente la dieta especial que siguieron durante la niñez para prevenir el retraso mental y los defectos congénitos en su progenie. Mientras algunas mujeres con PKU han mantenido esta dieta todas sus vidas, otras descontinuaron la dieta durante sus años de escuela elemental, como a menudo se recomendaba hace algunos años. Las mujeres con PKU que actualmente no están siguiendo la dieta especial deben reanudarla antes del embarazo. Todas las mujeres con PKU deben seguir la dieta a través de todo su embarazo y ser vigiladas con frecuencia por sus médicos para asegurar que sus niveles sanguíneos de la parte de la proteína (fenilalanina) que no pueden metabolizar no aumenta a niveles que podrían dañar al bebé.
 
Medicamentos
Durante una visita de pre-embarazo, todas las mujeres -no precisamente aquellas con enfermedades crónicas- deben preguntarle a su proveedor(a) de atención de salud acerca de la seguridad de cualquier medicamento que ellas tomen. Esto incluye hasta el uso ocasional de los medicamentos sin prescripción para el dolor de cabeza o el resfriado.
 

  ¿Cómo puede ayudar la planificación de pre-embarazo a prevenir la recidiva de un embarazo pasado?

Hay muchos ejemplos de cómo tomando medidas tomar entre embarazos puede prevenir que problemas de embarazo o defectos congénitos anteriores sucedan nuevamente. Por ejemplo, tomando la vitamina B ácido fólico, como indicado anteriormente, generalmente puede prevenir las recidivas de ciertos defectos cerebrales y espinales.

Si una mujer ha tenido dos abortos espontáneos o más, los proveedores de atención de salud a veces pueden identificar la causa y proporcionar tratamientos que a menudo pueden conducir a un embarazo exitoso. Por ejemplo, un trastorno del sístema inmunitario llamado el síndrome de antifosfolípido [antiphospholipid syndrome] es una causa importante de los abortos espontáneos repetidos. Aunque puede no haber algún síntoma, parece que el trastorno causa coágulos sanguíneos en la placenta, a veces conduciendo a la pérdida del embarazo. Este síndrome también es común en las mujeres con SLE. Puede diagnosticarse mediante los análisis de sangre, y tratarse con medicamentos que empiezan antes de la concepción.

La evaluación de pre-embarazo de las mujeres con una historia de parto pretérmino también puede revelar un problema tratable, como una anormalidad o infección uterina.

 

  ¿Qué otros comportamientos del modo de vida pueden afectar al feto?

La modificación de ciertos comportamientos del modo de vida antes de la concepción puede mejorar las oportunidades de una mujer para un embarazo saludable. Una mujer que bebe en gran medida corre el riesgo de tener un bebé con síndrome alcohólico fetal [fetal alcohol syndrome], un modelo de defectos mentales y físicos. Pero aún bebiendo ligeramente a moderadamente puede plantear un riesgo al feto.


Colaboración del buen amigo Manuel Kazán